Que no puedo, digo, Que no aguanto esta ave podrida que me ronda aúlla muerde, esa isla paridora de augustos esqueletos, esta hedionda, matutina bocanada…
Angélica crepuscular
Ves Angélica
esa quejumbrosa gaviota que allá arriba
vuela en laxos, sombríos círculos
en torno a tu cabeza: así suele rondarme la tristeza
cuando me dices adiós
y te alejas
y te olvidas de mí.
esa quejumbrosa gaviota que allá arriba
vuela en laxos, sombríos círculos
en torno a tu cabeza: así suele rondarme la tristeza
cuando me dices adiós
y te alejas
y te olvidas de mí.
Fuente: digitalplural.com.mx