Que no puedo, digo, Que no aguanto esta ave podrida que me ronda aúlla muerde, esa isla paridora de augustos esqueletos, esta hedionda, matutina bocanada…
Angélica contempla su obra
Oh AngélicAngélica
a dónde
me has conducido
en este caliente y voraz embrollo de amor.
Mírame. Pálpame.
Acaso en este moreno fideo que soy,
resbalando desnudo allí frente a la cama,
de tronco casi invisible y tambaleante,
reconoces al espumoso búfalo aquél
que
entró
un
día
astillando las puertas de tu vida?
a dónde
me has conducido
en este caliente y voraz embrollo de amor.
Mírame. Pálpame.
Acaso en este moreno fideo que soy,
resbalando desnudo allí frente a la cama,
de tronco casi invisible y tambaleante,
reconoces al espumoso búfalo aquél
que
entró
un
día
astillando las puertas de tu vida?
Fuente: digitalplural.com.mx