Pensaba ya en marcharme de mi casa harto de gentes tibias e indolentes capaces de aceptar la tiranía. Estaba ya en camino, mas de pronto…
La Zarza de Moisés (Normas novísimas)
La fiel caballería fue invitada,
casi en bloque, al gran baile de la duquesa rusa.
Al repicar del alba, los húsares y ulanos
se armaron confiados para la cruenta lucha.
Coraceros y dragones les envolvieron por sorpresa
en una escaramuza sagaz como la niebla.
Relinchaban los potros, y en la extensa llanura
retumbaba el zumbido de cascos y metralla.
Entrechocaban los aceros, los sables relucían,
y el cornetín, sangrante, llamó a la retirada
cuando murió el alférez portando el necio trapo.
Un montón de gusanos quedó sobre el terreno
de uniformes raídos y empapados de barro.
casi en bloque, al gran baile de la duquesa rusa.
Al repicar del alba, los húsares y ulanos
se armaron confiados para la cruenta lucha.
Coraceros y dragones les envolvieron por sorpresa
en una escaramuza sagaz como la niebla.
Relinchaban los potros, y en la extensa llanura
retumbaba el zumbido de cascos y metralla.
Entrechocaban los aceros, los sables relucían,
y el cornetín, sangrante, llamó a la retirada
cuando murió el alférez portando el necio trapo.
Un montón de gusanos quedó sobre el terreno
de uniformes raídos y empapados de barro.
Fuente: digitalplural.com.mx