Contra el secreto de la interpretación. Lloro. Hace días. Hace tiempo que llorar quería. Tanto tiempo que no entiendo. Tantas horas que constituyen ahora mismo…
En vez de moscas…
En vez de moscas, lagartijas;
en vez de polillas, murciélagos;
en vez de hormiguitas, hormigotas.
Así es mi habitación, aquí,
en Santa Cruz de la Sierra.
Y sin embargo, uno a todo se adapta.
Y el zapato izquierdo va bien en el pie derecho
en el apuro. Y las dos manos son diestras
a la hora de comer.
En vez de vasos blancos de yogurt, mulatas;
en vez de hispanic, cholos, negros y chinos
simplemente.
Y sin embargo, uno que trabaja
no como una hormiguita,
sino como una hormigota.
Uno que anda prendido al amor
no como una polilla,
sino como un murciélago.
Y uno que anda ahí remando más bien
como una lagartija.
en vez de polillas, murciélagos;
en vez de hormiguitas, hormigotas.
Así es mi habitación, aquí,
en Santa Cruz de la Sierra.
Y sin embargo, uno a todo se adapta.
Y el zapato izquierdo va bien en el pie derecho
en el apuro. Y las dos manos son diestras
a la hora de comer.
En vez de vasos blancos de yogurt, mulatas;
en vez de hispanic, cholos, negros y chinos
simplemente.
Y sin embargo, uno que trabaja
no como una hormiguita,
sino como una hormigota.
Uno que anda prendido al amor
no como una polilla,
sino como un murciélago.
Y uno que anda ahí remando más bien
como una lagartija.
Fuente: digitalplural.com.mx