Tomo la sal entre mis dedos y siento enjambres de hombres remontar parajes asesinos atravesar oceános de infinitas incertidumbres La sal con toda su blancura…
Intentaba deshacerme…
Intentaba deshacerme de mi corazón
pero ningún mendigo tuvo a bien aceptarlo
lo icé entonces encima de los hombres
-imponente
prodigioso-
y los hombres inquirían por el patrocinador
despiadada ciudad
pero ningún mendigo tuvo a bien aceptarlo
lo icé entonces encima de los hombres
-imponente
prodigioso-
y los hombres inquirían por el patrocinador
despiadada ciudad
Fuente: digitalplural.com.mx