Mi yegua subía, lenta con firmes pasos de bronce. La noche de crucifijos fulgía sobre los montes. Andaba el agua desnuda En claras conversaciones Con…
Pequeña elegía
Por el valle claro
vienen a enterrar
al hombre que nunca
divisó la mar.
Era un campesino
de lento mirar
mediero tranquilo
de la soledad.
Cosechó los trigos
de ajena heredad
y se fue apagando
corazón en paz.
Era casi tierra,
casi claridad,
casi transparente
rama de verdad.
Tuvo una alegría:
la de cosechar.
Tuvo una tristeza:
ya no sabe cual.
Por el valle claro
lo despedirán
tréboles y alfalfas
de verde mirar.
Aguas del estero
dirán un cantar
por el campesino
que nunca vio el mar.
Cuando lo sepulten,
alguien llorará.
y en el valle puro
todo será igual.
vienen a enterrar
al hombre que nunca
divisó la mar.
Era un campesino
de lento mirar
mediero tranquilo
de la soledad.
Cosechó los trigos
de ajena heredad
y se fue apagando
corazón en paz.
Era casi tierra,
casi claridad,
casi transparente
rama de verdad.
Tuvo una alegría:
la de cosechar.
Tuvo una tristeza:
ya no sabe cual.
Por el valle claro
lo despedirán
tréboles y alfalfas
de verde mirar.
Aguas del estero
dirán un cantar
por el campesino
que nunca vio el mar.
Cuando lo sepulten,
alguien llorará.
y en el valle puro
todo será igual.
Fuente: digitalplural.com.mx