He sido la cautiva de palabras hambrientas de justicia. Pero no soy la única. Los campos y el fondo del río son calendario de huesos…
Hay un dios que se luce entre tus dedos
A Natalia
Por un hilo descienden las estrellas
hasta el río sin peces/
tus sueños van y vienen
entre noches y días/
la tierra grávida respira primavera.
Tus manos siembran fragancias
despedazan la muerte/
indagan temores infantiles/
hay un dios que se luce entre tus dedos.
Por un hilo descienden las estrellas
hasta el río sin peces/
tus sueños van y vienen
entre noches y días/
la tierra grávida respira primavera.
Tus manos siembran fragancias
despedazan la muerte/
indagan temores infantiles/
hay un dios que se luce entre tus dedos.
Fuente: digitalplural.com.mx