Si soy feliz, ¿por qué yo no me entero? ¿por qué el matiz entre mejor y apenas no alcanza a desligarme de mis penas y…
Los hilos dorados de la imaginación colectiva
La sospecha (era lo último
que podíamos generar)
nos empujaba a bautizar cada cosa
con dos nombres
que podíamos generar)
nos empujaba a bautizar cada cosa
con dos nombres
Fuente: digitalplural.com.mx