Soy rico, yo, el señor Nezahualcóyotl. Reúno el collar, los anchos plumajes de quetzal, por experiencia conozco los jades, ¡son los príncipes amigos! Me fijo…
Lo comprende mi corazón
Por fin lo comprende mi corazón:
escucho un canto,
contemplo una flor:
¡Ojalá no se marchiten!
escucho un canto,
contemplo una flor:
¡Ojalá no se marchiten!
Fuente: digitalplural.com.mx