Escucha, escucha ahora que es la niebla; su ademán invencible, su desdén por las cosas. Escucha como rompe el corazón caído, llegando en telarañas a…
Vengo desde un pueblo anónimo
Vengo desde un pueblo casi anónimo
olvidado del tiempo y del espacio.
Y viniendo dejo a los otros,
añejos silencios, oscuras impresiones.
No reniego de mi origen ni de mi historia.
Acaso los cisnes lloran cuando parten?
Se que me han robado el pan y la sangre.
Quizas también he perdido las horas, la distancia
y los besos húmedos del viento, de la lluvia,
del invierno.
Vengo desde un pueblo casi anónimo
cansado de sentir los días y las noches.
No han matado ni mi sed ni mis hambres
apenas si he dejado ancianas sombras,
amigos olvidados, recuerdos diluídos.
Presiento que vengo desde lejos
-anciano de lo eterno, niño del pasado-
transpirando gotas de azufre y de mercurio,
asentándome en la tierra, lanzándome a los aires,
llevando entre mis venas luciérnagas despiertas
que iluminan mi carne.
Pues vámonos ya! Vejado en la tristeza,
parido en la alegría.
A poner mi nombre inscripto en la esencia de la vida.
olvidado del tiempo y del espacio.
Y viniendo dejo a los otros,
añejos silencios, oscuras impresiones.
No reniego de mi origen ni de mi historia.
Acaso los cisnes lloran cuando parten?
Se que me han robado el pan y la sangre.
Quizas también he perdido las horas, la distancia
y los besos húmedos del viento, de la lluvia,
del invierno.
Vengo desde un pueblo casi anónimo
cansado de sentir los días y las noches.
No han matado ni mi sed ni mis hambres
apenas si he dejado ancianas sombras,
amigos olvidados, recuerdos diluídos.
Presiento que vengo desde lejos
-anciano de lo eterno, niño del pasado-
transpirando gotas de azufre y de mercurio,
asentándome en la tierra, lanzándome a los aires,
llevando entre mis venas luciérnagas despiertas
que iluminan mi carne.
Pues vámonos ya! Vejado en la tristeza,
parido en la alegría.
A poner mi nombre inscripto en la esencia de la vida.
Fuente: digitalplural.com.mx