A mi profesor el distinguido ingeniero ROGELIO DE INCHAURRANDIETA ODA Ábreme, Tierra, las profundas hojas que muestran de tu vida los afanes, y, nuevamente, las…
Crepuscular
¡Cuán plácidas al alma las horas de tristeza
en que la tarde muere, al toque de oración!
Del sol en el cenit, da el rayo en la cabeza,
al ponerse en ocaso, nos da en el corazón.
en que la tarde muere, al toque de oración!
Del sol en el cenit, da el rayo en la cabeza,
al ponerse en ocaso, nos da en el corazón.
Fuente: digitalplural.com.mx