Gracias, Amor, por esta dulce herida y la blandura de mi sufrimiento. Por la risa y el gozo y el lamento, en tanta plenitud desconocida.…
Cabes en un rincón
Cabes en un rincón
detrás de la puerta
del olvido.
Ahí te acurrucas
una y otra vez
cumpliendo tu destino.
detrás de la puerta
del olvido.
Ahí te acurrucas
una y otra vez
cumpliendo tu destino.
Fuente: digitalplural.com.mx