¿Cuántas veces has pecado? ¿Qué partes de ti has palpado en medio de la noche? ¿Has sentido delectación al introducirte los dedos? Oh, india libidinosa,…
De todas las que soy
De todas las que soy
poco prefiero
la abeja industriosa en su trajín,
o la cigarra aplastada en el verano,
tampoco aquella cebra distraída en las alturas
que tan diversas de mí
siempre andan.
De todas una sola me acongoja:
la salvaje
atravesando el lodo,
la extraviada oveja
la alocada y perdida de ti.
A esa junto al fuego acariciara
y con manta seca le agrigara el frío.
Por esa sola de rodillas te diría:
¡Basta, Señor!
Abandona tu enojo
que nada has entendido, mi Señor,
mi inalcanzable
mi iracundo
patriarca.
poco prefiero
la abeja industriosa en su trajín,
o la cigarra aplastada en el verano,
tampoco aquella cebra distraída en las alturas
que tan diversas de mí
siempre andan.
De todas una sola me acongoja:
la salvaje
atravesando el lodo,
la extraviada oveja
la alocada y perdida de ti.
A esa junto al fuego acariciara
y con manta seca le agrigara el frío.
Por esa sola de rodillas te diría:
¡Basta, Señor!
Abandona tu enojo
que nada has entendido, mi Señor,
mi inalcanzable
mi iracundo
patriarca.
Fuente: digitalplural.com.mx