Si sólo pudiera verte y sólo escuchar tu risa. Si sólo fuera la brisa que en tu pelo se divierte. Si sólo fuera el inerte…
Epigrama XXXI (Para Casia)
Conmigo, en el amor, mi dulce Casia
es más que Cicerón en la tribuna:
conoce los secretos de la cama,
es entusiasta y única.
Mas su torpe marido
la olvlidó y sólo busca cortesanas de puerto.
Qué sabio fue quien dijo
que no es la amrgarita para el cerdo.
es más que Cicerón en la tribuna:
conoce los secretos de la cama,
es entusiasta y única.
Mas su torpe marido
la olvlidó y sólo busca cortesanas de puerto.
Qué sabio fue quien dijo
que no es la amrgarita para el cerdo.
Fuente: digitalplural.com.mx