Están los corazones inteligentes, los corazones ordinarios, los groseros, mezquinos, de pocas luces, híbridos, hediondos, con sarro. Los corazones arvejitas, los corazones hígado de pato.…
Slow
Lo más atroz de la infancia es la sumisión.
Casi al filo de lo irreparable.
Casi al filo de lo irreparable.
Fuente: digitalplural.com.mx