La Aurora de azahares coronada, Sus lágrimas partió con vuestra bota, Ni de las peregrinaciones rota, Ni de sus conductores esquilmada. De sus risueños ojos…
EL SASTRE
De mi sastre en el hurtar
la mano es tan singular,
que si cae la tela en ella
cuando la empieza a doblar,
ya puedo doblar por ella.
Y cuando pasa a trazar
la tela ya referida,
no hay como verle sacar
la medida para hurtar,
cuando él hurta sin medida.
la mano es tan singular,
que si cae la tela en ella
cuando la empieza a doblar,
ya puedo doblar por ella.
Y cuando pasa a trazar
la tela ya referida,
no hay como verle sacar
la medida para hurtar,
cuando él hurta sin medida.
Fuente: digitalplural.com.mx