Por la noche, en el corral, el grillo va levantando, ladrillito a ladrillito, el paredón de su canto.
LA HORA TODAVÍA
La hora todavía
se dejaba tocar en la cabeza.
Qué descanso: estar vivo
era seguir durmiendo.
se dejaba tocar en la cabeza.
Qué descanso: estar vivo
era seguir durmiendo.
Fuente: digitalplural.com.mx