Ya repican mis campanas los albores de mi cuerpo; un ángelus verde y loco me galopa en el cerebro, me traspasa todo el vientre, ¡ay!,…
Cantiga nuestra
Tú venías de la muerte,
yo de la fuente.
Tú traías en las manos
mi primera mirada de flor silente;
yo tenía
cantarcillos de musgo sobre la frente. El tiempo lo ha soñado,
¡ay bosque verde!
Ay soledad de piedra que se sorprende
del corazón de liquen que la acomete….El tiempo lo ha querido,
y el agua vierte.
yo de la fuente.
Tú traías en las manos
mi primera mirada de flor silente;
yo tenía
cantarcillos de musgo sobre la frente. El tiempo lo ha soñado,
¡ay bosque verde!
Ay soledad de piedra que se sorprende
del corazón de liquen que la acomete….El tiempo lo ha querido,
y el agua vierte.
Fuente: digitalplural.com.mx