Bacía, Yelmo, Halo. Este es el orden, Sancho. De aquí no se va nadie. Mientras esta cabeza rota del Niño de Vallecas exista, de aquí…
DAME TU OSCURA HOSTIA
No te apiades de mí, luz cenicienta.
Dame tu oscura hostia, tu último pan…
Un sueño sin retorno y sin recuerdo.
Déjame hundirme en ese pozo negro,
más abajo del limo y de la larva…
Donde la vida es un fantasma verde
que nadie vio jamás.
Dame tu oscura hostia, tu último pan…
Un sueño sin retorno y sin recuerdo.
Déjame hundirme en ese pozo negro,
más abajo del limo y de la larva…
Donde la vida es un fantasma verde
que nadie vio jamás.
Fuente: digitalplural.com.mx