A Marta Cwielong La tarde parece andar morosa en el Torreón del Monje luego un lago lejos lujo del verano en el rosal solitario calle…
Horas diurnas
Son los pies los que hablan
al caminar sin rumbo.
Se agosta el surco
y se desciende
a una planicie sin principio
para hallar la palabra
que contenga al silencio.
Ella se acerca
tan cerca
y huye.
al caminar sin rumbo.
Se agosta el surco
y se desciende
a una planicie sin principio
para hallar la palabra
que contenga al silencio.
Ella se acerca
tan cerca
y huye.
Fuente: digitalplural.com.mx