El amor de unos ojos se mide en años luz en universos y sin embargo quién puede sostener un loco abrazo tan siquiera una vida…
El hijo deseado
Poco ha cambiado el mundo
mas crecimos nosotros entre sombras,
la fija luz mutando cada vida.
Quise rendirte un hijo: por entonces
fue preciso robarlo
a una muchacha ayuna a nuestros ojos.
Y hoy que quisiera dártelo, renuncio
y anulando los nombres
te lo entrego de ensueño
con sangre y seña nuestra
para borrarlo nunca.
mas crecimos nosotros entre sombras,
la fija luz mutando cada vida.
Quise rendirte un hijo: por entonces
fue preciso robarlo
a una muchacha ayuna a nuestros ojos.
Y hoy que quisiera dártelo, renuncio
y anulando los nombres
te lo entrego de ensueño
con sangre y seña nuestra
para borrarlo nunca.
Fuente: digitalplural.com.mx