Siempre yo penetrándote, pero tú siempre virgen, sombra; como aquel día en que primero vine llamando a tu secreto, cargado de afán libre. ¡Virgen oscura…
ZINC
¡Qué hueco tan robado
el de este vano cielo
que nada al alma pone,
ni nada quita al cuerpo!
el de este vano cielo
que nada al alma pone,
ni nada quita al cuerpo!
Fuente: digitalplural.com.mx