Cuando el mirlo, en lo verde nuevo, un día vuelve, y silba su amor, embriagado, meciendo su inquietud en fresco de oro, nos abre, negro,…
FRENTE
¡Cuánto infinito abarcado
desde esta piedra del mundo!
No estoy en el «desde aquí»,
sino en el «ya de lo último».
desde esta piedra del mundo!
No estoy en el «desde aquí»,
sino en el «ya de lo último».
Fuente: digitalplural.com.mx