Me colmó el sol del poniente el corazón de onzas doradas. Me levanté por la noche a verlas. ¡No valían nada! De onzas de plata…
EL DECHADO
¡Qué hermosa muestra eres, cielo azul del día,
a los despiertos ojos,
de lo despierto!
¡Qué ejemplo hermoso eres, cielo azul nocturno,
a los ojos dormidos,
de lo que sueña!
a los despiertos ojos,
de lo despierto!
¡Qué ejemplo hermoso eres, cielo azul nocturno,
a los ojos dormidos,
de lo que sueña!
Fuente: digitalplural.com.mx