Siempre yo penetrándote, pero tú siempre virgen, sombra; como aquel día en que primero vine llamando a tu secreto, cargado de afán libre. ¡Virgen oscura…
EL CAMBIO
Lo terreno, por ti,
se hizo gustoso
celeste.
Luego,
lo celeste, por mí,
contento se hizo
humano.
se hizo gustoso
celeste.
Luego,
lo celeste, por mí,
contento se hizo
humano.
Fuente: digitalplural.com.mx