desnudo cruzada la pierna contemplo cómo las tristes violetas que brotan heladas del techo son ese vivo reflejo de lo que mañana será mi cuerpo…
Hay tardes más tristes…
Hay tardes más tristes
que las señoras que aman a Dios
tienen la intensidad
de la llovizna y su capa de agua en el patio
Son horas en las que se cabila
por pasillos sin pasos
y la tarde es una orquesta con sus instrumentos rotos
que las señoras que aman a Dios
tienen la intensidad
de la llovizna y su capa de agua en el patio
Son horas en las que se cabila
por pasillos sin pasos
y la tarde es una orquesta con sus instrumentos rotos
Fuente: digitalplural.com.mx