Tú, cadáver, camina con madura amenaza de albor, fúnebre risa y ojos cerrados para darte prisa en deslizar el pie quebrado. Ay, jura por la…
Ardicia (V)
Si la mano va y pierde la cabeza y, en un doble ademán de supresión, rompe la flecha y borra el blanco, ciérrase luego sobre el gran reloj, sangra y se ofrece al vilipendio abyecto, nada esperes que iguale esta pasión, Teoría.
A todo lo demás diles que bueno.
A todo lo demás diles que bueno.
Fuente: digitalplural.com.mx