En el gancho escondido que pende de la noche deja secar los trapos. Gotas de sangre dulce le roban las muñecas. Ella pone su mano…
Amantes (II)
Anochecen y tiemblan, balbucean, se entumen
y allí son Dios, porque han dado su cuerpo.
Amanecen desnudos, clavan otros maderos.
y allí son Dios, porque han dado su cuerpo.
Amanecen desnudos, clavan otros maderos.
Fuente: digitalplural.com.mx