La soledad es una cápsula centrada en la palestra de la tarde, bóveda empotrada en la meseta que es el altiplano del hastío. Nadie se…
Diurno de la estatua
No hay pájaro que ronde a estas alturas
por la anchura del cielo despejado;
la bóvedad es azul, mediterránea,
pero de sumo ardiente, intransitable.
Fustiga la hora nona el parabrisas
con la acupuntura de los rayos;
imaginad entonces la intemperie
que abrasa los perímetros del éter:
nadie sale de casa en los contornos
ni se desplaza a pie por las aceras
como si bajo el signo de noviembre.
El rumbo es un erial,
y yo atravieso
-con estupefacción reglamentaria-
el radio de su aspecto desolado.
por la anchura del cielo despejado;
la bóvedad es azul, mediterránea,
pero de sumo ardiente, intransitable.
Fustiga la hora nona el parabrisas
con la acupuntura de los rayos;
imaginad entonces la intemperie
que abrasa los perímetros del éter:
nadie sale de casa en los contornos
ni se desplaza a pie por las aceras
como si bajo el signo de noviembre.
El rumbo es un erial,
y yo atravieso
-con estupefacción reglamentaria-
el radio de su aspecto desolado.
Fuente: digitalplural.com.mx