(A José Ma. Guelbenzu) Y si, pronto, tú, naturaleza, entre pliegues de piedra me mirases y no pudiera ser yo, sino tu música en los…
Ritornello
Nada hay en mí, sino esos horizontes
que alguien dormido contempla desde un mar:
desde otro mar, que acaso ya no existe.
que alguien dormido contempla desde un mar:
desde otro mar, que acaso ya no existe.
Fuente: digitalplural.com.mx