Después de todo -pero después de todo- sólo se trata de acostarse juntos, se trata de la carne, de los cuerpos desnudos, lámpara de la…
Horal
Lento, amargo animal
que soy, que he sido,
amargo desde el nudo de polvo y agua y viento
que en la primera generación del hombre pedía a Dios.
Amargo como esos minerales amargos
que en las noches de exacta soledad
?maldita y arruinada soledad
sin uno mismo?
trepan a la garganta
y, costras de silencio,
asfixian, matan, resucitan.
Amargo como esa voz amarga
prenatal, presubstancial, que dijo
nuestra palabra, que anduvo nuestro camino,
que murió nuestra muerte,
y que en todo momento descubrimos.
Amargo desde dentro
desde lo que no soy
?mi piel como mi lengua?
desde el primer viviente,
anuncio y profecía.
Lento desde hace siglos,
remoto?nada hay detrás?,
lejano, lejos, desconocido.
Lento, amargo animal
que soy, que he sido.
que soy, que he sido,
amargo desde el nudo de polvo y agua y viento
que en la primera generación del hombre pedía a Dios.
Amargo como esos minerales amargos
que en las noches de exacta soledad
?maldita y arruinada soledad
sin uno mismo?
trepan a la garganta
y, costras de silencio,
asfixian, matan, resucitan.
Amargo como esa voz amarga
prenatal, presubstancial, que dijo
nuestra palabra, que anduvo nuestro camino,
que murió nuestra muerte,
y que en todo momento descubrimos.
Amargo desde dentro
desde lo que no soy
?mi piel como mi lengua?
desde el primer viviente,
anuncio y profecía.
Lento desde hace siglos,
remoto?nada hay detrás?,
lejano, lejos, desconocido.
Lento, amargo animal
que soy, que he sido.
Fuente: digitalplural.com.mx