Os acordáis. Los años aurorales como el tiempo tranquilos, pura infancia vagamente asistida por el mundo. La noche aún materna protegía. Veníamos del sueño, y…
Ultimos meses
Eti, Etinini
Habitaba un país delimitado
por la cercana costa de la muerte
y el jardín de la infancia, que ella nunca olvidó.
Otro mundo más cándido era el suyo.
Misterioso, por simple,
como un reloj de sol.
Habitaba un país delimitado
por la cercana costa de la muerte
y el jardín de la infancia, que ella nunca olvidó.
Otro mundo más cándido era el suyo.
Misterioso, por simple,
como un reloj de sol.
Fuente: digitalplural.com.mx