I El aliento es el dios que la penetra e insuflada da a luz habla un instante y su voz queda en el aire aun…
Y tu amor se denuncia por el canto de un pájaro
Tu nombre repetido por las calles
Tu boca
Tu paso que no es nocturno ni de aurora
Tu voz
Sólo tu ser creciendo en las esquinas
Tu tiempo… tus alianzas
Ahora sentada en espiral
Después el humo.
Tu boca
Tu paso que no es nocturno ni de aurora
Tu voz
Sólo tu ser creciendo en las esquinas
Tu tiempo… tus alianzas
Ahora sentada en espiral
Después el humo.
Fuente: digitalplural.com.mx