Esa larga bufanda de arena que calienta mi andar, estirada junto a los líquidos umbrales, tiene alas. Ellas se llevan los pesares somnolientos que verano…
El paraguas en el piso…
El paraguas en el piso,
desmayado en su estatura negra,
me había dicho: lo siento.
Advierte el cristal
un ave que con ademanes blancos
vuela persignando el cielo.
Por demolidas parcelas del alma
llueven plumas tiznadas de quejas.
El paraguas en el piso,
de luto aplastada su impotencia.
desmayado en su estatura negra,
me había dicho: lo siento.
Advierte el cristal
un ave que con ademanes blancos
vuela persignando el cielo.
Por demolidas parcelas del alma
llueven plumas tiznadas de quejas.
El paraguas en el piso,
de luto aplastada su impotencia.
Fuente: digitalplural.com.mx