La noche antes de mi muerte estuve mirando el mar. Lo penetré, sus olas abrazaron mis rodillas vestidas. Aunque era de noche sentí su color,…
Tres tiempos
Ahora,
atado al mástil de la indecencia,
ahogado entre mi semen y mi sangre…
Desespero.
Después,
contando posibilidades imposibles,
inventando odiosidades venideras…
Agonizo
Mañana,
sacudiéndome el polvo del camino,
arrimándome a la sombra que sofoca,
a la línea que se rompe, a la puerta que se abre…
Muero.
atado al mástil de la indecencia,
ahogado entre mi semen y mi sangre…
Desespero.
Después,
contando posibilidades imposibles,
inventando odiosidades venideras…
Agonizo
Mañana,
sacudiéndome el polvo del camino,
arrimándome a la sombra que sofoca,
a la línea que se rompe, a la puerta que se abre…
Muero.
Fuente: digitalplural.com.mx