Ahora, atado al mástil de la indecencia, ahogado entre mi semen y mi sangre... Desespero. Después, contando posibilidades imposibles, inventando odiosidades venideras... Agonizo Mañana, sacudiéndome…
El hombre que mira al poniente
Sobre las llanuras
del cielo atardeciendo
cabalgan figuras,
como manchas.
Un hombre
mira hacia el poniente.
A sus espaldas
la oscuridad avanza.
Pero la mirada
viaja con la luz
y se desprende.
El hombre
se ha quedado sin los ojos.
del cielo atardeciendo
cabalgan figuras,
como manchas.
Un hombre
mira hacia el poniente.
A sus espaldas
la oscuridad avanza.
Pero la mirada
viaja con la luz
y se desprende.
El hombre
se ha quedado sin los ojos.
Fuente: digitalplural.com.mx