Qué raro es el amor, qué raro aun entre amantes que se aman, aun en el seno de la casa materna, la entrañable, qué instante…
La noble Habana
¿Por qué, Señora,
el aire, el desafío,
pierna y botín robustos
y pecho de paloma?
¿Por qué, conquistadora,
sobre los raros farallones
de desiguales ángulos
te empinas, desdeñando
abajo el foso oscuro de las aguas?
Castillo de la Fuerza,
Giraldilla,
tu donaire y victoria.
¿Será por eso el acierto
de la profunda gracia del tamaño,
torneado y breve, combado
como jarra, hospedera?
¿Qué sabes tú, Señora
de la Gran Llave,
apoyada en tu propia apertura
a los golfos abiertos?
¿Será lo abierto tu secreto,
noble Habana, Señora,
tu breve corpulencia,
tan graciosa,
tendrá por eso ese perfil de ave
-el pie bien afincado-
y ese ligero aire
fanfarrón?
el aire, el desafío,
pierna y botín robustos
y pecho de paloma?
¿Por qué, conquistadora,
sobre los raros farallones
de desiguales ángulos
te empinas, desdeñando
abajo el foso oscuro de las aguas?
Castillo de la Fuerza,
Giraldilla,
tu donaire y victoria.
¿Será por eso el acierto
de la profunda gracia del tamaño,
torneado y breve, combado
como jarra, hospedera?
¿Qué sabes tú, Señora
de la Gran Llave,
apoyada en tu propia apertura
a los golfos abiertos?
¿Será lo abierto tu secreto,
noble Habana, Señora,
tu breve corpulencia,
tan graciosa,
tendrá por eso ese perfil de ave
-el pie bien afincado-
y ese ligero aire
fanfarrón?
Fuente: digitalplural.com.mx