Tu silencio es una nave con todas las velas llenas... Blandas, las brisas juegan en las flámulas, tu sonrisa... Y tu sonrisa en tu silencio…
El guardador de rebaños (XVI)
Ojalá fuera mi vida un carro de bueyes
que mañanita temprano chirriando va por el camino
y que hacia de donde vino volverá después,
casi anochecido, por el mismo camino.
No tendría que tener esperanzas -sólo tendría que tener ruedas…
Mi vejez no tendría arrugas ni cabello blanco…
Cuando ya no sirviera me quitarían las ruedas
y quedaría volcado y roto en el fondo de un barranco.
(Traducción: José Antonio Llardent)
que mañanita temprano chirriando va por el camino
y que hacia de donde vino volverá después,
casi anochecido, por el mismo camino.
No tendría que tener esperanzas -sólo tendría que tener ruedas…
Mi vejez no tendría arrugas ni cabello blanco…
Cuando ya no sirviera me quitarían las ruedas
y quedaría volcado y roto en el fondo de un barranco.
(Traducción: José Antonio Llardent)
Fuente: digitalplural.com.mx