Apacentando un Joven su ganado, gritó desde la cima de un collado: «¡Favor!, que viene el lobo, labradores». Éstos, abandonando sus labores, acuden prontamente, y…
EL HOMBRE Y LA CULEBRA
A una Culebra que, de frío yerta,
en el suelo yacía medio muerta
un labrador cogió; mas fue tan bueno,
que incautamente la abrigó en su seno.
Apenas revivió, cuando la ingrata
a su gran bienhechor traidora mata.
en el suelo yacía medio muerta
un labrador cogió; mas fue tan bueno,
que incautamente la abrigó en su seno.
Apenas revivió, cuando la ingrata
a su gran bienhechor traidora mata.
Fuente: digitalplural.com.mx