Con el agua hasta el cuello levantarse en el agua flotaban los restos de la cena contener un minuto el aliento bajar hasta el cajón…
Nadie ha vertido
Nadie ha vertido
sobre su alfombra
las tinajas
ni golpea en su noche
los barrotes del sueño
-ella intenta alcanzarlos-
pero nadie
nadie es el que corre las opacas cortinas
el que esconde las cartas
el que no ve
a esa mujer que cruza
nadie es el que ríe
mientras hurga en la herida de su único ojo
se llama nadie
ha plantado sus tiendas
a ese lado del río
y por nadie responden todas las cosas muertas
que vigilan
sobre su alfombra
las tinajas
ni golpea en su noche
los barrotes del sueño
-ella intenta alcanzarlos-
pero nadie
nadie es el que corre las opacas cortinas
el que esconde las cartas
el que no ve
a esa mujer que cruza
nadie es el que ríe
mientras hurga en la herida de su único ojo
se llama nadie
ha plantado sus tiendas
a ese lado del río
y por nadie responden todas las cosas muertas
que vigilan
Fuente: digitalplural.com.mx