Untaba pólvora a sus labios como manteca a panes carnosos. Sus besos jamás pudieron ser recordados por sus víctimas acribilladas.
Telo
Llegamos
con la urgencia
de lo impostergable.
Para dos sábanas
y una cama
la eternidad
nos alquiló sesenta minutos.
con la urgencia
de lo impostergable.
Para dos sábanas
y una cama
la eternidad
nos alquiló sesenta minutos.
Fuente: digitalplural.com.mx