A oscuras mi padre sintonizaba la radio: una pelea de box en japonés, la crónica de un atentado en italiano o la caída de un…
Fiumiccino
(1974)
Sobrentendido es no hablar de aquel diciembre,
mencionar siquiera el tintineo de los cubiertos
y los cuentos para niños hartos en el avión.
Nadie puede olvidar en un trazo de crayola,
por colorido que sea, a quienes sirvieron el ambigú
ignorantes de que sería su última cena.
¿Qué hacíamos ahí, compartiendo
la bitácora con los fanáticos de la fe?
¿Se liberó la historia aquella tarde
a golpe de gritos y metralleta?
¡Qué fácil fue reventarnos como bolas de billar!
Lo sé, sobrevivimos entre los dedos del error
sin entender la pesadilla.
Sobrentendido es no hablar de aquel diciembre,
mencionar siquiera el tintineo de los cubiertos
y los cuentos para niños hartos en el avión.
Nadie puede olvidar en un trazo de crayola,
por colorido que sea, a quienes sirvieron el ambigú
ignorantes de que sería su última cena.
¿Qué hacíamos ahí, compartiendo
la bitácora con los fanáticos de la fe?
¿Se liberó la historia aquella tarde
a golpe de gritos y metralleta?
¡Qué fácil fue reventarnos como bolas de billar!
Lo sé, sobrevivimos entre los dedos del error
sin entender la pesadilla.
Fuente: digitalplural.com.mx