Llegué tardía, con una inmensa ilusión fraguada en la esperanza de que todo sucediera. Traía la ternura para regalarte; bajo mis párpados, febriles vuelos de…
Tendré que volverme de regreso…
Tendré que volverme de regreso,
reclamando nada…
Y las vides se agostan en mis brazos,
y los pámpanos marchitos
se aferran a mis pechos.
Y un extraño pájaro -en su garganta herido-
entre mis dedos se muere, se muere, se muere…
reclamando nada…
Y las vides se agostan en mis brazos,
y los pámpanos marchitos
se aferran a mis pechos.
Y un extraño pájaro -en su garganta herido-
entre mis dedos se muere, se muere, se muere…
Fuente: digitalplural.com.mx