Tendré que volverme de regreso…

Tendré que volverme de regreso,
reclamando nada…
Y las vides se agostan en mis brazos,
y los pámpanos marchitos
se aferran a mis pechos.
Y un extraño pájaro -en su garganta herido-
entre mis dedos se muere, se muere, se muere…

Fuente: digitalplural.com.mx

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