Ruedan tus rizos lóbregos y gruesos por tus cándidas formas como un río, y esparzo en su raudal crespo y sombrío las rosas encendidas de…
El duque de Aumale
Bajo la oscura red de la pestaña
destella su pupila de deseo
al ver la grupa de esplendor sabeo
y el albo dorso que la nieve empaña.
Embiste el sexo con la enhiesta caña
igual que si campara en un torneo,
y con mano feliz ase el trofeo
de la trenza odorífera y castaña.
El garrido soldado de Lutecia
se ríe de sus triunfos, mas se precia
de haber abierto en el amor un rastro,
y gallardo, magnífico, impaciente,
como un corcel se agita cuando siente
la presión de su carga de alabastro.
destella su pupila de deseo
al ver la grupa de esplendor sabeo
y el albo dorso que la nieve empaña.
Embiste el sexo con la enhiesta caña
igual que si campara en un torneo,
y con mano feliz ase el trofeo
de la trenza odorífera y castaña.
El garrido soldado de Lutecia
se ríe de sus triunfos, mas se precia
de haber abierto en el amor un rastro,
y gallardo, magnífico, impaciente,
como un corcel se agita cuando siente
la presión de su carga de alabastro.
Fuente: digitalplural.com.mx