"Queda la resaca de tanto café y cigarrillo, el lejano fulgor de rubias y martinis más allá de toda madrugada, las calles desiertas, un cuarto…
Umbral (IX)
“Y yo canto al cielo que hay en ti,
ungido de luna;
recuerda en la noche
cuando el mundo rodó al mar,
recuerda en la noche,
recuerda que éramos lo que somos:
carceleros de horas y torres,
hermanos del viento
extranjeros bebedores del rocío,
un ojo hacia el que ascendemos.
ungido de luna;
recuerda en la noche
cuando el mundo rodó al mar,
recuerda en la noche,
recuerda que éramos lo que somos:
carceleros de horas y torres,
hermanos del viento
extranjeros bebedores del rocío,
un ojo hacia el que ascendemos.
Fuente: digitalplural.com.mx