"a Mario Morales Tu capa roja sobre la arena tu rojo haciendo la verónica para que la palabra siga su camino y el sentido quede…
El ojo de los días
“Aún humea el ojo de los días.
En el templo las voces bordan los cielos
y las lluvias bendicen lenguas dolientes.
Un espíritu se ha levantado desde las fauces del océano
y su aliento incendia jardines de piedra.
El silencio tañe muérdago,
un ojo ríe
y cuerpos perdidos hienden la ausencia.
No hay salvación,
todavía el alma pena.
En el templo las voces bordan los cielos
y las lluvias bendicen lenguas dolientes.
Un espíritu se ha levantado desde las fauces del océano
y su aliento incendia jardines de piedra.
El silencio tañe muérdago,
un ojo ríe
y cuerpos perdidos hienden la ausencia.
No hay salvación,
todavía el alma pena.
Fuente: digitalplural.com.mx