"Un muro de silencio cubre las puertas doradas, cal de la memoria y sal del desencuentro. Tu alfabeto hollado por la luna una plegaria que…
El ojo de los días
“Aún humea el ojo de los días.
En el templo las voces bordan los cielos
y las lluvias bendicen lenguas dolientes.
Un espíritu se ha levantado desde las fauces del océano
y su aliento incendia jardines de piedra.
El silencio tañe muérdago,
un ojo ríe
y cuerpos perdidos hienden la ausencia.
No hay salvación,
todavía el alma pena.
En el templo las voces bordan los cielos
y las lluvias bendicen lenguas dolientes.
Un espíritu se ha levantado desde las fauces del océano
y su aliento incendia jardines de piedra.
El silencio tañe muérdago,
un ojo ríe
y cuerpos perdidos hienden la ausencia.
No hay salvación,
todavía el alma pena.
Fuente: digitalplural.com.mx