"El eco de tu voz, que me persigue en mis horas de insomnio, es un lamento Y pienso: Quizá estás triste , quizá estás solo…
Se me escapa
“Se me escapa la noche
entre encajes de sombras
Se me escapan despacio-
los latidos del pecho.
Se me escapa la dicha;
se me escapa la calma
Y,
aunque yo me resista
-con profusión de lágrimas-
¡se me escapa hasta el alma!
entre encajes de sombras
Se me escapan despacio-
los latidos del pecho.
Se me escapa la dicha;
se me escapa la calma
Y,
aunque yo me resista
-con profusión de lágrimas-
¡se me escapa hasta el alma!
Fuente: digitalplural.com.mx