"Va la hormiga con un retazo de amapola hacia el blando montoncito de arena. Yo soy insecto, tú eres insecto, él es insecto. ¡Ah pesada…
Sonetos del Arcángel (I)
“Quiero, para nombrarte, voz tan fina
y tan honda… conciencia de la rosa,
eje del aire, llama melodiosa,
cambiante y desolada voz marina.
Vaivén de arrullo, trémolo a sordina,
rumor que el mundo y el azul rebosa;
arpegio de la escala luminosa
donde el canto de amor sube y se afina.
Para nombrarte debo ser tan clara
como lira perfecta que tocara
mano imposible, de belleza viva.
Y ha de vibrar dulcísimo tu nombre
-verbo del ángel, música del hombre-
en mi delgada lengua sensitiva.
y tan honda… conciencia de la rosa,
eje del aire, llama melodiosa,
cambiante y desolada voz marina.
Vaivén de arrullo, trémolo a sordina,
rumor que el mundo y el azul rebosa;
arpegio de la escala luminosa
donde el canto de amor sube y se afina.
Para nombrarte debo ser tan clara
como lira perfecta que tocara
mano imposible, de belleza viva.
Y ha de vibrar dulcísimo tu nombre
-verbo del ángel, música del hombre-
en mi delgada lengua sensitiva.
Fuente: digitalplural.com.mx