"Por la cautiva playa marinera -centauro casi, casi profecía- sobre una resonante jerarquía alzaba su esperanza aventurera. De sangre era la cruz no de madera;…
Nodriza
“¡Calla, mi flor de leche,
mi siempre niña!
Los sueños que se cuentan
se hacen ceniza.
No te fíes del mar
porque da y quita,
ni del hombre que llega
de lejanías.
Primores de este valle
son tuyos, hija.
Casa de calicanto
te ama y te cuida.
Es mejor el silencio
de tu sonrisa
que todo lo que muestras
por encendida.
Hay que esconder tesoros
como la hormiga,
porque muchos que pasan
sienten envidia.
mi siempre niña!
Los sueños que se cuentan
se hacen ceniza.
No te fíes del mar
porque da y quita,
ni del hombre que llega
de lejanías.
Primores de este valle
son tuyos, hija.
Casa de calicanto
te ama y te cuida.
Es mejor el silencio
de tu sonrisa
que todo lo que muestras
por encendida.
Hay que esconder tesoros
como la hormiga,
porque muchos que pasan
sienten envidia.
Fuente: digitalplural.com.mx