"Y llegaste a tu soledad, sudoroso de engaños, para dialogar con tu conciencia, para hablar con Dios, para pensar y soñarnos con la imaginación iluminada…
En esta tierra redonda y plana (XLVII)
“Ayer te busqué
en ese asiento vacío
del avión
en ese asiento vacío
del parque
en ese asiento vacío
del vestíbulo
en ese asiento vacío
del taxi
en ese asiento vacío
del comedor
en ese asiento vacío
de mi cuarto.
Hoy te seguiré buscando.
en ese asiento vacío
del avión
en ese asiento vacío
del parque
en ese asiento vacío
del vestíbulo
en ese asiento vacío
del taxi
en ese asiento vacío
del comedor
en ese asiento vacío
de mi cuarto.
Hoy te seguiré buscando.
Fuente: digitalplural.com.mx